Escencia

Mis dedos se deslizan en un líquido temporal, sonrío y lloro cuando menos lo imagino.
Mis suspiros añaden a la atmósfera una magia particular, al propio mundo que he creado a mi alrededor, a los colores que he añadido al sintonizar.

El contraste me llena, la vida y la muerte tienen su razón de ser: una escala de emociones conforman ese gran cuadro único, irrepetible.
Y aquí estoy, simple y compleja; triste y alegre; negra y blanca; madura e infantil… simplemente, estoy aquí.

Somos un todo.

 

Ahnira Sang

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Cuenta la leyenda…

Cuenta la leyenda, que los seres humanos no venimos a este mundo por casualidad.
Estamos elaborados con finos trazos únicos e indescifrables, pero diseñados con una tinta tan suave y frágil que puede ser difuminada con facilidad.
Desde el día que nacemos, cada trazo es modificado al gusto de quienes han perdido de vista su propia esencia,nos adentramos a un mundo de caprichosas apariencias, a un lugar natural donde lo más importante es artificial, a un entorno lleno de reglas con sentido irreal.
Día a día, todo lo que parecía maravilloso, yo no lo es más. Lo que era importante, se pierde en algún lugar y, lo que considerabas correcto, es obsoleto en un mundo donde lo importante tiene un precio.
Es un mundo con maravillosos colores que no son apreciados ante una brumosa realidad que se teje firmemente frente a los ojos de los demás, y de ti también.

Se confunde lo que es la felicidad, se confunde lo que es la realidad.

Cada paso, cada respiro, cada pestañeo es olvidado ante una calamidad. Ante la tempestad de medidas y tiempos inventados, ante el sufrimiento de precios y valores alimentados.

Cuenta la leyenda, que el ser humano debería ser feliz… como los demás animales lo son, simplemente por vivir..

Ahnira Sang

Lo que sucede cuando cierras los ojos

Lo curioso de cuando voy a dormir, es que nunca sé lo que está a punto de ocurrir.

Acomodo mi cabeza sobre la almohada pensando en los últimos acontecimientos que ocurrieron en mi día, me dispongo a cerrar los ojos y, comienzo a ver imágenes en mi cabeza que no puedo controlar.

Un día desperté y me senté sobre mi cama, vi alrededor; estaba en la tranquilidad de mi habitación. Pero, entonces ¿por qué tenía el pulso acelerado?

Me encontraba paseando por un lugar desconocido, era como una tienda a orillas de una carretera que era atendida por una familia. Dentro, había muchos clientes, pero yo buscaba al hijo del dueño, que resultó ser un viejo amigo, me encontraba nerviosa y al despedirme le dije algo en secreto.

Pronto, salí de la tienda y me subí a un autobús que estaba estacionado afuera del lugar, tenía  la sensación de ser observada, seguía sintiéndome nerviosa. Había mucha gente abordo y tomé un asiento vacío mientras veía que un sujeto armado corría en dirección al autobús, me buscaba a mí, de eso estaba segura. Afortunadamente, éste arrancó antes de que el sujeto peligroso lo abordara. Sin embargo, comenzó a abrir fuego contra nosotros, curiosamente los únicos asustados éramos el chofer y yo, intentando esquivar las balas, y él, manejado cada vez más aprisa.

Todo es confuso, pero me veo saliendo del autobús que se ha volcado en el camino. Corro, corro tan rápido como lo es posible con aquellas piernas tan ligeras, siento que puedo seguir corriendo sin llegar a un ápice de cansancio. Elaboro estrategias mentales, es de noche, me encuentro corriendo por un vecindario desconocido, zigzagueando para no ser interceptada por las balas que aquel hombre disparaba contra mí mientras me perseguía, tenía planeado perderme entre aquellas casas, pasar de una cuadra a otra para esconderme de ese hombre.

Lo más irónico, es que cuando pensaba que ya todo había terminado, que había escapado del agresor, terminé regresando al lugar donde se había volcado el autobús. Donde escuché por primera vez la voz de ese sujeto: sabía que regresarías.

Mis ojos demostraron asombro y, como si fuera en cámara lenta, me di media vuelta para echar a correr mientras él disparaba dispuesto a atinar en alguna parte de mi cuerpo.

No recuerdo nada más, no sé si logró lo que se proponía, pero, estoy segura de que, a pesar de todo, se sintió bastante real.

Ahnira Sang

Tal vez eres tóxico

Tal vez eres tóxico, al sentirte fuera de tu órbita, al olvidarte de ti mismo o adularte demasiado y sentirte el centro del universo.

Probablemente seas tóxico, cuando no quieres aceptar la verdad de tus errores, cuando piensas que todo lo que haces es perfecto.

Sin duda eres tóxico, al dañarte con el filo de tus pensamientos o con el peso de tu propio olvido, cuando te abandonas en tus acciones o excedes la línea entre el tu y el otro.

Puede que seas tóxico, cuando el vaivén de la vida te parece absurdo y nada te importa más que el regocijo de tu egoísta interior.

Sucede que el ser tóxico no solo mata lentamente, envenena a tus enemigos, a tus amigos y hasta a tu sombra misma.

 

Ahnira Sang

 

 

Y, ¿si imagino?

Si en este momento que me encuentro caminando rumbo a un lugar desconocido para ese joven que, bebiendo un café, a las afueras de aquella cafetería que se encuentra cruzando la calle, sentado está mientras su rostro me rebela imaginariamente cuan preocupante es saber si la joven que conoció aquella noche del 26 de Junio en el bar “The garden fly” llegará a su encuentro luego de aquel desastroso suceso que los llevó a perderse a las afueras de la ciudad debido a que, al salir del bar, un misterioso sujeto robó su bolso provocando una larga persecución por parte de la pareja pues, la joven aseguró, su vida estaba de por medio si no lo recuperaban. Terminando así, en un barrio chino, con la compañía de un policía que decidió ayudarlos a pesar de que era hora de marcharse a casa, viéndose empapados de sudor, no podían perder el rastro de aquel sujeto temeroso que, en un momento de desesperación, decidió robar para darle de comer a su esposa y tres hijos que esperaban ansiosos en casa la noticia de que papá tenía nuevo empleo. Un empleo que no logró a causa de que llegó tarde a la entrevista por el tremendo tráfico de medio día, obstaculizando su llegada y sin poder regresar a casa, decidió embriagarse con lo poco que tenía en los bolsillos para olvidar cuán patética era su vida. No podía correr más, su condición física era pésima a sus cuarenta años, y el deseo de llorar y pedir perdón hacía que le temblaran las piernas. No pudo más, dejó caer el bolso y siguió trotando hasta terminar caminando cansadamente. Si el frío tacto de las esposas no le causaron el menor miedo semejante al que sintió al ver a su esposa llegar a la carcel el día siguiente.

Y, ¿si imagino que aquella niña que va caminando de la mano de su padre, por el parque, encontrará que la pasión en su vida será tocar la batería? Sí, a pesar de que su padre se empeñará en que se olvide de eso y continúe con administración de empresas para continuar con el negocio familiar. Pero será imposible, por que, en un arranque de locura ella se escapará con una banda de músicos independientes que, impulsando el proyecto de sus vidas, viajarán por todo el país para dar a conocer su talento. Ella, cuan calculadora es, invierte su vida en ellos por que está segura que triunfarán y, con ella a su lado, se darán cuenta de que el lugar que Victor abandonó, en un arranque de ira, podría ser ocupado por la joven que tanto tiempo había insistido en ser parte de la banda. Es así como comienza una loca historia de compañerismo y, ¿por qué no? de amor… Espera un momento, en este momento me encuentro girando por la calle 43 y cuarta avenida, donde, por poco, me estrello contra un joven que se encontraba distraído con el celular.

Y, ¿si me imagino?… o mejor, ¿Y si te imaginas…?

Poema al nogalero

Un amable extraño se ofreció a ayudarnos en nuestro viaje,

aunque un poco desconfiadas, aceptamos su cordialidad.

Ese extraño amable, va de viaje en viaje,

y aunque es cansado, nunca pierde su serenidad.

Con una sonrisa, va ofreciendo solidaridad,

aunque va deprisa, no le duele acortar el paso,

si es por ayudar a alguien, lo vale si recibe un ‘gracias’ con sinceridad.

Mucha gente lo ha tachado de loco,

otra poca, de un hombre bondadoso.

Pero solo él sabe lo duro que ha pasado,

y lo que con su esfuerzo se ha sabido ganar.

Va de un lado a otro, repartiendo árbol de nogal,

compartiendo sus conocimientos sin soberbia ni pesar,

sabe bien, pues la experiencia lo instruyó,

y a pesar de la gente ‘estudiada’,  el jamás huyó.

Al señor nogalero, que no niega su paradero,

al señor nogalero, que siempre busca hacer algo bueno.

Ahnira Sang

Nostalgia

Esas tremendas ganas de llorar, ¿las has sentido? Ganas que se atascan justo en tu garganta y amenazan en volverse brotes de memorias nostálgicas que escapan por la mirada. Nostalgias que queman y arden en el corazón, nostalgias que saben dulces y amargas. Cual tequila raspa en la garganta, deja una sensación extraña que no alcanzas a describir, cual limón en la herida, arde hasta antes de recibir…

Ahnira Sang

Poema a una madre… a mi madre.

El andar de sus pasos

ha calmado hasta un tornado mismo.

Por que el forjar de sus manos,

han sanado hasta el corazón mío.

Tanto, su cuerpo se ha desgastado

de luna en luna, las noches en vela

como un gran árbol, jamás la han derrotado,

y si ha tropezado, con astucia se ha levantado.

A mi madre… única e irrepetible madre

no estimas cuál importante eres para mi,

aunque la vida se enrede semejante a un estambre,

yo seguiré aquí, como estuviste tu cuando yo tenía hambre.

Y un simple gracias no basta,

por que has dado la vida misma a nosotros,

aunque los días tengan sabor a ingratitud,

no has abandonado jamás a estos locos.

Y mi vida no es nada sin la madre mía,

y, sin ti, todo sería simple gris.

Pues tus días invertidos esperan garantía,

aunque digas que no; te debo la vida misma.

Ahnira Sang

Recuerdos

Aquellas raíces que profundas han crecido tienen sabor a recuerdos, paso a paso, despacio entre la tierra, profundo y más profundo hasta que se hace todo borroso. Mi tronco, conforma mi pasar por la vida y ha constituido lo que mis hojas son de mí hoy, lo que las flores serán mañana, lo que los frutos darán a mi alma.

Ahnira Sang